Amalia Perez Molek

Amalia Pérez Molek

Artista Visual y Curadora.

Nació en -Buenos Aires, Argentina . Estudiós: Escuelas Fernando Fader y Ernesto de la Cárcova, Argentina. 1983-1987: Beca en Grabado y Pintura Academia de BA. Ljubljana - Eslovenia.  

Se presentó en exposiciones individuales desde el año 1974 en Argentina, Eslovenia, Alemania, Italia, Dinamarca, Uruguay, Croacia, España, Japón y otras. Participó desde 1984 en Bienales Internacionales y Nacionales de Gráficas.

Realizó la Curaduría con Juan Carlos Romero de Sabanas al Viento, Ediciones 2004- 2005-2006

Entre otros premios recibió en 1987: V. Premio In. Grabado “Máximo Ramos “, El Ferrol, España .

Actualmente se encuentra desarrollando. Proyecto Frágil – Krhko ( La fragilidad de las Abeja y la fragilidad de la humanidad sobre el planeta) presentado en 2019 en las ciudades de Cerrito y Paraná Entre Ríos , Argentina . Dobrovo, Eslovenia.  

Vive y trabaja en Buenos Aires

Oración para la Tierra  (Huellas - 04/2021)


El proyecto surge de mis vivencias en el Arte. La Naturaleza siempre esta muy presente en mi vida y en mi obra.

 

Y lo constato cuando decidí preguntarme : ¿Qué me emociona hoy?

Me emociona

El despertar de cada día, la transición de la oscuridad a la luz en un ritual de desprendimiento de la caverna.

Me emociona el despertar de todos los seres vivos, el observar el vuelo de las aves, escuchar sus sonidos.

Me emocionan las transformaciones marcadas por las estaciones. Me emocionan los diferentes colores de verde que dejan su tinte intenso para transmutar en amarillos, rojos y tierras cuando contemplo los árboles cercanos.

Me emocionan los frutos de los árboles en este casi aletargado verano.

Me emociona observar el intenso rojo de las pequeñas esferas y como perlas brillan intensamente con los primeros rayos del sol.

Atrás quedaron las flores blancas que alimentaron los primeros vuelos de las abejas. Hoy estos racimos rojos incitan a enhebrar cada una de estas cuentas, en un collar ceremonial, para la partida del verano .

Esas pequeñas perlas me invitan a tomar y saborearlas. Esta acción me remite a otro tiempo, al cazador –recolector, a al niña trepando a las ramas mas altas de los árboles para recolectar sus frutos.

Siempre sentí una unión con ellos, me gusta abrazarlos y contarles la felicidad que me producen verlos y tocarlos. Sentir que su corteza se parece a la piel de mis manos , más venosas y rugosas en este hoy.

Vuelvo a las perlas rojas de mi collar imaginario comprendiendo que en ellas encontré el origen del punto, del círculo y del cuadrado en un plano… pero me susurran, muy bajito “somos esferas” , sí como la tierra en el espacio y en ese espacio esa gran esfera que gira y gira, sin que muchos seres vivos vean y comprendan que en ese pequeño punto se originó la vida.

Pero hoy yo descubro en la esfera de este pequeño fruto que los ciclos continúan y sonrío con gran alegría.

 

Amuleto para agradecer a la Tierra

Material: ramas de Anacahuita   

(El árbol de referencia: Anacahuita (Blepharocalyx salicifolius). Se encuentra en la región de la mesopotámica de Argentina. Y su propiedades curativas son: antitusivo, expectorante, antiséptico.

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